
Es mejor no dejar perder el encanto que produce la compra de una propiedad .Simplemente no tener en cuenta el impacto en su adquisición en los impuestos a la propiedad.
Comience en la senda adecuada decidiendo que método de pago es el mejor para usted y su presupuesto. Usted tiene la opción de pagar los impuestos a la propiedad directamente a la municipalidad o pidiéndole a su entidad financiera que los pague por usted.
Si opta por lo segundo, su banco recolecta los fondos en cada pago de la hipoteca y los guarda en una cuenta espacial para impuestos a la propiedad.
Cada tres meses o cada semestre, dependiendo de la región del País, el banco la paga a la Municipalidad respectiva sacando el dinero de la cuenta para cubrir el primer pago de impuestos, usualmente los bancos hacen lo que se denomina retención para impuestos del monto inicial para la Hipoteca.
El banco calcula el monto de que cree será el primer pago y retiene esos fondos al momento de cerrar la hipoteca.
Cuando se compra una casa recién construida las cosas pueden ser un poco más complicadas por que puede que más aun los impuestos a la propiedad hayan sido calculados en el área.
En ese caso podría ser que inicialmente solo pague impuestos basados en el precio del terreno.
Una evaluación de la municipalidad puede tomar hasta tres años en producirse y entonces sus impuestos se basaran en el valor de la tierra y la vivienda; usted se enterara que debe impuestos por el tiempo transcurrido desde la compra de la propiedad.
Si un terreno por si solo genera una cuenta de impuestos de $800 y luego, tres años después el impuesto incluyendo el valor del terreno y la propiedad genera impuestos de $2,400, entonces usted deberá pagar otros $2,400 (La diferencia acumulada en dos años entre $800 y $2,400).
Sumadas las facturas de impuestos por el año en curso y el total de impuestos en mora por tres años, el total puede ser $5,600.
Es una buena idea averiguar sobre los impuestos a la propiedad en el área para estar mejor preparado para recibir el cobro de impuestos, una vez que la evaluación formal se ha llevado a cabo.